miércoles, 3 de julio de 2013

TRASTORNO DE LA ESCRITURA

- Introducción

Al igual que sucede con la dislexia, se plantea el problema de delimitar a los sujetos que presentan un trastorno de la escritura. En primer lugar nos encontramos con niños que muestran dificultad para escribir palabras con buena expresión oral; en segundo lugar, niños que escriben incorrectamente las palabras y que tienen dificultades en la expresión oral, y, en tercer lugar, niños que escriben correctamente las palabras y que tienen dificultad en la expresión oral.

Los problemas con la escritura se pueden presentar a dos niveles: en la escritura con palabras o en la redacción-composición, aludiendo a problemas en los niveles superiores de organización de ideas para la composición escrita.

Estas dificultades para la escritura de palabras pueden estar originadas por problemas en las rutas fonológicas (ruta indirecta, no léxica, que utiliza la correspondencia fonema-grafema para llegar a la palabra escrita) en palabras desconocidas y pseudopalabras, o en las rutas léxicas (llamadas también ortográficas, directas o visuales, que utilizan el almacén léxico-ortográfico, en el que se encuentran almacenadas las representaciones ortográficas de las palabras procesadas con anterioridad).
En la redacción, los problemas pueden estar causados por la incapacidad de generar ideas, de organizarlas coherentemente o escribir utilizando correctamente las reglas gramaticales. Por último pueden presentarse problemas motores debidos a una deficiente coordinación visomotora que impide la realización de movimientos finos o problemas en los programas motores responsables de la realización de letras.

La Escritura es, por tanto, una conducta muy compleja y en la que intervienen diferentes procesos y estructuras mentales, pero también factores de tipo emocional. Este complejidad ha propiciado el uso de diferentes nombres para agrupar las diversas manifestaciones del trastorno aunque guardan entre ellas una estrecha relación.

2- Disgrafía y Disortografía.

a) DisgrafíaSe utiliza para designar el trastorno de la escritura que afecta a la forma o al contenido y la manifiestan niños que no presentan problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales.
Como características disgráficas se señalan dos tipos de síntomas relacionados. Los primeros, denominados signos secundarios globales, comprenden la postura inadecuada, soporte incorrecto del instrumento (lápiz, bolígrafo, etc.), mala presión del mismo o velocidad de escritura excesivamente rápida o lenta. Por otra parte, los síntomas específicos, ponen su atención en elementos del propio grafismo como gran tamaño de las letras, letras inclinadas, deformes, excesivo espaciado entre letras o muy apiñadas, enlaces indebidos entre grafemas, letras irreconocibles y, en definitiva, texto de difícil comprensión.

Para el establecimiento del diagnóstico de la disgrafía es necesario tener en cuenta el factor edad, dado que este trastorno no empieza a manifestarse hasta después de haber iniciado el período de aprendizaje (después de los 6-7 años). No es adecuado el diagnóstico si se realiza antes de la edad indicada.

b) DisortografíaSe trata de una dificultad en la escritura cuya característica principal es un déficit específico y significativo de la ortografía normalmente asociada los trastornos lectores.
Cuando la disortografía aparece como déficit específico en ausencia de antecedentes de un trastorno específico de la lectura, no siendo explicado su origen por un bajo nivel intelectual ni problemas de agudeza visual o escolarización inadecuada se denomina trastorno específico de la ortografía.La disortografía presenta distintos niveles de gravedad que oscilan entre uno leve y otro grave. El grado leve se manifiesta por omisión o confusión de artículos, plurales, acentos o faltas de ortografía debido a desconocimiento o negligencia en las reglas gramaticales. Se considera grave cuando existen dificultades relacionadas con la correspondencia fonema-grafema y aparecen errores de omisión, confusión y cambio de letras, sílabas, palabras, adiciones y sustituciones.

3- El Trastorno de la Expresión Escrita

Hasta hace poco se creía que las deficiencias en escritura no se presentaban en ausencia de untrastorno de la lectura, ahora se sabe y se efectúa el diagnóstico diferencial.

El DSM-IV-TR (2.000) agrupa las dificultades de escritura bajo la denominación de “Trastorno de la expresión escrita”, si bien, no hace una diferencia explícita entre trastornos disgráficos y disortográficos.
A continuación se exponen los criterios diagnósticos:

Criterios diagnósticos DSM-IV-TR:

A)Las habilidades para escribir, evaluadas mediante pruebas normalizadas administradas individualmente (o evaluaciones funcionales de las habilidades para escribir), se sitúan sustancialmente por debajo de las esperadas dados la edad cronológica del sujeto, su coeficiente de inteligencia evaluada y la escolaridad propia de su edad.
B)El trastorno del criterio A interfiere significativamente el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana que requieren la realización de textos escritos (p.e., escribir frases gramaticalmente correctas y párrafos organizados).
C)Si hay un déficit sensorial, las dificultades en la capacidad para escribir exceden de las asociadas habitualmente a él.
El Trastorno de la expresión escrita se caracteriza, pues, por destrezas de escritura claramente inferiores al nivel que cabría esperar por la edad, capacidad intelectual y nivel educativo de la persona, determinados mediante la aplicación de los test normalizados correspondientes.
Este problema afecta a la actividad académica y a las actividades diarias, y no se debe a ninguna deficiencia neurológica o sensorial. Entre sus componentes están la mala ortografía, los errores gramaticales y de puntuación y la mala escritura.
Se trata de un trastorno constituido o en vías de constitución que no empieza a tomar cuerpo hasta después del período de aprendizaje de la escritura. A partir de dicha edad comienzan a manifestarse los errores característicos.
Se cree que afecta entre un 3 y un 10% de los niños de edad escolar; existen evidencias de que los niños que sufren este trastorno pertenecen con frecuencia a familias con antecedentes del mismo.

4- Síntomas del Trastorno de la Expresión Escrita

1-Dificultades desde los primeros años escolares para deletrear palabras y expresar sus pensamientos de acuerdo a las normas propias de su edad.
2-Errores gramaticales en las oraciones verbales o escritas y mala organización de los párrafos. Por ejemplo de forma reiterada aunque se les recuerde empezar la primera palabra de la oración con mayúscula y terminarla con un punto.
3-Escribe lentamente, con letras informes y desiguales.
4-Deficiente espaciamiento entre letras, palabras o entre renglones, con ligamento defectuoso entre letras.
5-Trastorno de la prensión. Coge de manera torpe el lápiz contrayendo exageradamente los dedos, lo que le fatiga en poco tiempo, estas dificultades se hacen notar cuando, en cursos más avanzados, se exige al niño que escriba rápido.
6-Alteraciones tónico-posturales en el niño con déficit de la atención.
7-La mayoría de niños con este trastorno se siente frustrados y enfadados a causa del sentimiento de inadecuación y fracaso académico. Pueden sufrir un trastorno depresivo crónico y alteraciones de la conducta como resultado de su creciente sensación de aislamiento, diferenciación y desesperaza.

5- Etiología: Posibles causas

A) FACTORES MADURATIVOSCon frecuencia, en los trastornos lecto-escritores, se asume la evidencia de déficits neuropsicológicos que impiden una ejecución satisfactoria.
La escritura es una actividad perceptivo-motriz que requiere una adecuada integración de la madurez neuropsicológica en el niño. Los factores desencadenantes se agrupan en:

1-Trastorno de lateralización
El ambidextrismo es frecuente causa de déficit escritor, debido a que en estos casos no existe una adecuada implantación de la lateralidad manual. La escritura en tales casos tiende a ser lenta, con numerosas regresiones e inversiones de giros y sílabas y con torpeza en el control del útil de la escritura. Ocurre algo similar con la zurdería contrariada especialmente en el caso de los niños que son claramente zurdos. La escritura tiende a ser en dirección derecha-izquierda, se efectúa de forma lenta y con alteraciones en el espacio-tiempo.
Otra de las causas es la lateralidad cruzada que se produce cuando el predominio ocular no es homogéneo con el de la mano y el pie.
2-Trastornos de la psicomotricidadCuando la base tónico-motor del niño se encuentra alterado por causas funcionales puede producirse alteración en la escritura. Se diferencian dos grupos principales:
El torpe motor: Su motricidad es débil, fracasando en actividades de rapidez, equilibrio y coordinación fina.
Los Hiperactivos: Presentan trastornos de presión, dificultad para mantener la horizontalidad de las líneas con dimensiones irregulares.

3-Trastornos del esquema corporal y de las funciones perceptivo-motrices
Muchos niños presentan un déficit de integración viso-perceptiva con confusión de figura-fondo, perseveración en la copia, rotación de figuras, etc. En otros casos hay un déficit de estructuración espacio-temporal que afecta a la escritura (desordenes en la direccionalidad, posiciones erróneas en torno a la línea base, alteración de grafemas de simetría similar, etc.). Por último, existen también trastornos del esquema corporal que alteran la escritura convirtiéndola en lenta y fatigosa, con dificultad en el control del lapicero y trastornos de la postura corporal durante la escritura.

B) FACTORES DEL CARACTER O PERSONALIDADLa escritura inestable, chapucera, con falta de proporción adecuada, con deficiente espaciación e inclinación es característica de ciertos niños con conflictos emocionales. Existe una alteración de la escritura caracterial pura en donde la escritura es una forma de llamar la atención frente a sus problemas. En otras ocasiones, es un trastorno mixto porque se presenta no sólo como expresión de trastornos afectivos, sino en unión de trastornos perceptivos-motores, de lateralización, etc.

C) FACTORES DE TIPO PEDAGÓGICOEntre ellos podemos destacar la imposición de un rígido sistema de movimientos y posturas gráficas que impiden al niño adaptar su escritura a los requerimientos de su edad, madurez y preparación.

6- Evaluación psicopedagógica

Teniendo en cuenta la edad del niño y los datos hallados mediante entrevista se efectuará la correspondiente evaluación individual. Dicha evaluación es muy similar a la planteada en la dislexia ya que muchas de las pruebas específicas están dirigidas a los procesos lecto-escritores.

A continuación se exponen las diferentes factores a evaluar:

a) Nivel intelectual:Se utilizan pruebas verbales como el Wisc-R (o su actualización el Wisc IV), también el K-ABC de Kaufman. En cuanto a las no verbales puede aplicarse el Test de Matrices Progresivas de Raven o el Toni-2.
Los resultados obtenidos con estas pruebas suponen una medida de la capacidad intelectual del sujeto globalmente, pero también proporcionan un perfil de los diferentes factores mentales implicados.

b) Análisis específico lecto-escritura:Algunos de los instrumentos adecuados son:

1-El TALE (o TALEC en versión catalana) construido para investigar con rapidez y detalle el nivel general y las características esenciales del aprendizaje de la lectura y escritura. Comprende dos partes (Lectura y Escritura) cada una de las cuales está integrada por varias pruebas (Tea Ediciones).
2- PROESC. Evaluación de los procesos de la escritura. Evaluación de los principales procesos implicados en la escritura y la detección de errores. Edad de aplicación: De 3º de Educación Primaria a 4º de Educación Secundaria.

c) Evaluación percepción visual y maduración viso-motriz:
1- FROSTIG. Desarrollo de la percepción visual. Diseñada con el propósito de apreciar los retrasos en la madurez perceptiva en niños que presentan dificultades de aprendizaje. Explora cinco aspectos de la percepción visual que son relativamente independientes: Coordinación visomotora, Discriminación figura-fondo, Constancia de formas. Percepción de posiciones en el espacio y Relaciones espaciales.

2- TEST DE BENDER. Con esta prueba podemos obtener una valoración de la madurez viso-motora del niño así como diferentes aspectos de su temperamento.

d) Estilo cognitivo:
El MFF-20. Esta prueba puede resultar útil para valorar el constructo Reflexividad-Impulsividad. Esta variable representa un aspecto clave para analizar el rendimiento académico y la adaptación personal y social del niño.

7- Tratamiento psicopedagógico

El tratamiento debe centrarse en aquellos aspectos deficitarios detectados en la evaluación previa. No obstante, La reeducación no sólo hay que hacerla sobre el síntoma identificado sino entendiendo al niño como expresión de un conjunto único de diferentes factores culturales, familiares, emocionales, etc.

El tratamiento debe estructurarse como un proceso continuo de mejora, desde los aspectos más simples a los más complejos, para facilitar la reorganización del proceso o procesos deteriorados. A este respecto normalmente suele ser conveniente empezar por corregir, desde los inicios de la escritura, la postura junto con una adecuada prensión y presión del lápiz sobre el papel.

A continuación se exponen una serie de orientaciones prácticas ordenadas según los diferentes procesos implicados en la escritura.

a) Procesos motores:Algunos autores (Salvador Mata, 1.997) señalan la necesidad de conseguir la independencia brazo-hombro, antebrazo-brazo, etc., acabando con la independencia de los dedos, antes de proceder a la reeducación de los procesos motores.

Las posibles actividades se centrarán en realizar círculos con el brazo a distintos ritmos; lanzamientos de objetos (canasta, diana...); flexión y extensión de la muñeca, botar una pelota, ensartar bolas u objetos, trabajar con plastilina o un punzón, etc

Una vez conseguida esta independencia se trabajará sobre los aspectos grafomotores que permitirán el control del gesto y de la grafía. Para ello suelen utilizarse ejercicios de control de líneas rectas (para controlar el frenado) y ejercicios de control sobre líneas onduladas y curvas (distintos tipos de bucles). A este respecto se recomienda la utilización de los ejercicios de Frosting.

Suele resultar muy útil para mejorar el rendimiento, utilizar ejercicios de relajación. Pueden incorporarse como juegos introductorios a la sesión y tienen como objetivo ayudar al niño a entender la idea de tensión-distensión muscular (p.ej. podemos pedirle que se imagine que es una barra de hielo inmovil y que progresivamente se va derritiendo...)

En muchos casos es necesario mejorar la grafía de muchas letras para conseguir una escritura legible, que pueda realizarse rápidamente y con relativa poca atención. La intervención de estos aspectos debe ser multisensorial, es decir, la información debe llegar al niño por diversos sentidos. En el mercado existen numerosos cuadernos de práctica para conseguir una escritura rápida y automatizada, pero sin afectar a la legibilidad de la misma. Estas actividades deben ser supervisadas y corregidas por el niño.

b) Procesos morfosintácticos:El objetivo es enseñar al niño a construir frases sintácticamente correctas. Las actividades deben planificarse según una dificultad creciente en las frases. Puede empezarse por frases simple (sujeto-predicado), aumentando progresivamente la complejidad. A tal efecto pueden utilizarse imágenes de apoyo, diagramas, etc. En definitiva, lo importante es facilitar el aprendizaje de las estructuras gramaticales de forma directa en relación con la escritura, aunque progresivamente se reducirán las ayudas hasta desaparecer.

c) Procesos léxicos:Aquí el objetivo se centra en enseñar el vocabulario ortográfico básico, reglas de correspondencia fonema-grafema y habilidades fonológicas de segmentación. Es conveniente realizar actividades con grupos reducidos de palabras.

Es también importante enseñar al niño a formar una correcta imagen visual de las palabras, simultaneando la escritura de las letras con su pronunciación.

d) Otros procesos:En algunos casos puede ser necesaria la reeducación viso-motora o la de la lateralidad estableciendo pautas concretas para el mayor conocimiento y dominio de las coordenadas espacio-temporales respecto al propio cuerpo antes de asumir una intervención específica en el trastorno de la escritura.

TRASTORNO DEL CALCULO

1- Introducción

Se trata de un trastorno caracterizado por una alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, no explicable por un retraso mental o una escolaridad claramente inadecuada. El trastorno afecta al aprendizaje de los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta), multiplicación y división más que a los conocimientos matemáticos más abstractos de álgebra o geometría.

El estudio de este trastorno comenzó a finales del siglo XIX, como muestra la cantidad de términos que se le han aplicado (“Síndrome de Gertsman”, “discalcúlia”, “acalcúlia”, “trastorno del desarrollo aritmético”).

2- Criterios diagnósticos DSM-IV:

A)La capacidad para el cálculo, evaluada mediante pruebas normalizadas administradas individualmente, se sitúa sustancialmente por debajo de la esperada dados la edad cronológica del sujeto, su coeficiente de inteligencia y la escolaridad propia de su edad.
B)El trastorno del criterio A interfiere significativamente con el
rendimiento académico o las actividades diarias que requieran
capacidad para el cálculo.
C)Si existe un déficit sensorial, las dificultades para el rendimiento del cálculo exceden de las habitualmente asociadas a él.

3- Características del trastorno

Como señalan algunos autores, podemos delimitar cuatro áreas de deficiencias dentro del trastorno del cálculo:

a) Destrezas lingüísticas. Son deficiencias relacionadas con la comprensión de términos matemáticos y la conversión de problemas matemáticos en símbolos matemáticos.

b) Destrezas de percepción.
Dificutad en la capacidad para reconocer y entender los símbolos. También para ordenar grupos de números.

c) Destreza matemática.Se incluye la dificultad con las operaciones básicas y sus secuencias (suma, resta, multiplicación y división).

d) Destreza de atención.Se trata de dificultades en copiar figuras y observar los símbolos operacionales correctamente.

4- Su sintomatología

Las dificultades fundamentales se centran en torno a la simbolización y a la estructura espacial de las operaciones. Sus síntomas más característicos se manifiestan del modo siguiente:

a) En la adquisición de las nociones de cantidad, número y su transcripción gráfica, el niño no establece una asociación número-objeto, aunque cuente mecánicamente. No entiende que un sistema de numeración está compuesto por grupos iguales de unidades, y que cada uno de estos grupos forma una unidad de orden superior. No comprende el significado del lugar que ocupa cada cifra dentro de una cantidad. A medida que las cantidades son mayores y si además tienen ceros intercalados, la dificultad aumenta.

b) En cuanto a la transcripción gráfica, aparecen los siguientes fallos:
-
No memoriza el grafismo de cada número y, por tanto, le cuesta reproducirlo.

-Los hace en espejo, de derecha a izquierda, y con la forma invertida.
-Confunde los dígitos cuyo grafismo es de algún modo simétrico (p.e. 6 y 9).
-Le cuesta hacer seriaciones dentro de un espacio determinado y siguiendo la dirección lineal izquierda-derecha.

c) En las operaciones:
Suma: 
Comprende la noción y el mecanismo, pero le cuesta automatizarla, no llega a sumar mentalmente ya que necesita una ayuda material para efectuarla, como contar con los dedos, dibujar palitos, etc.

Relacionadas con la dificultad para entender los sistemas de numeración y su expresión gráfica espacial, están la mala colocación de las cantidades para efectuar la operación, y la incomprensión del concepto “llevar”.

Resta: Exige un proceso mucho más complejo que la suma, ya que además de la noción de conservación, el niño debe tener la de reversabilidad. La posición espacial de las cantidades es, quizás, lo más difícil de asimilar por algunos niños, que restan simplemente la cifra menor de la mayor, sin tener en cuenta si está arriba o abajo. Cuando tiene que llevar, se pierden en el lugar dónde deben añadir lo que llevan. Del mismo que en la suma, empiezan por la izquierda y colocan mal las cantidades. Es frecuente que confundan los signos y, por tanto, la operación, haciendo una por otra, e incluso, a veces, mezclan las dos (suma y resta).

Multiplicación: Es una operación directa que no entraña tantas dificultades como la anterior. Aquí el problema reside en la memorización de las tablas y el cálculo mental.

División: En ella se combinan las tres operaciones anteriores por lo que de su buena ejecución dependerá el dominio de las anteriores. Las dificultades principales están, como en las anteriores, en su disposición espacial: en el dividendo, el niño no comprende por qué trabajar sólo con unas cifras, dejando otras para más adelante, y de aquellas no sabe por dónde empezar, si apartando unas a la derecha o a la izquierda. En el divisor le cuesta trabajar con más de una cifra, y es probable que lo haga sólo con una.

5- Etiología: Sus posibles causas

Igual como ocurre con el trastorno de la lectura o la escritura, no se conoce la causa exacta. La opinión actual es que se trata de un problema de origen multifactorial en el que influyen factores madurativos, cognitivos, emocionales y educativos en distintos grados y combinaciones, vinculados a trastornos verbales y espaciales. La capacidad viso-espacial y viso-perceptiva tienden a estar afectadas. Con frecuencia hay mala lateralización (lateralidad cruzada o contrariada), con los trastornos que conlleva de esquema corporal, falta de ritmo y desorientación espacio-temporal. En algunos niños, pueden presentarse además, problemas sociales, emocionales y/o comportamentales, siendo relativamente frecuentes las dificultades en las relaciones interpersonales.

6- Curso y pronóstico

Por lo general los primeros problemas con el cálculo aritmético se hacen evidentes hacia los 8 años, si bien, en algunos niños, ya muestran síntomas hacia los 6. En otros no se detecta hasta los 9 o 10 años o después.

No se disponen de estudios concluyentes que puedan orientarnos de forma inequívoca de cual va a ser el posterior desarrollo y progresión del niño que presenta el trastorno.

Una vez identificado el problema (normalmente en primaria) hace falta recurrir a todos los recursos psicopedagógicos para intentar que el niño logre un mejor funcionamiento en este terreno. Lo que sí parece claro es que los niños con una discalcúlia moderada que no reciben tratamiento y los que aún recibiéndolo no logran mejorar, pese a la intervención educativa, tiene una mayor riesgo de presentar dificultades académicas asociadas a baja autoestima, frustración e incluso depresión. Estas complicaciones pueden provocar rechazo a ir a la escuela y trastornos comportamentales.

7- La Evaluación psicopedagógica

La evaluación psicológica debe dirigirse a dos ámbitos principales:

1- La Inteligencia.
2- Desarrollo psicomotriz.

En el primer caso, debe comprender un análisis tanto cuantitativo como cualitativo de los diversos factores de la inteligencia.
A partir de las pruebas Weschler (Wisc-R, Wisc-IV) podemos obtener los diferentes resultados para las áreas verbal y manipulativa. Dichas pruebas contienen un subtest de aritmética. Son también especialmente relevantes los subtest de series numéricas y las que precisan de atención y memoria.

A nivel psicomotriz interesa saber la lateralidad predominante, el conocimiento del esquema corporal, el desarrollo sensoperceptivo y la orientación espacio-temporal.
A este respecto resulta de gran utilidad el estudio efectuado por Elisabeth Munsterberg Koppitz sobre el Test de Bender, analizando la relación entre éste y el aprendizaje de la aritmética, el cual aparece ligado a la percepción y copia correctas de los diferentes dibujos presentados. Los niños con dificultades de cálculo las manifiestan también en la realización del Test de Bender. En concretosuelen aparecer errores en el número de puntos o círculos de algunas láminas, integran mal las figuras y presentan distorsiones en la forma, tamaño y simetría de las mismas.En lo referente al cálculo propiamente dicho hay una serie de ejercicios a efectuar que pueden darnos pistas acerca de la presencia del trastorno:

-Lectura de números: en voz alta por el propio sujeto o reconocimiento de los que lee el evaluador.
-Escritura de números: copia y dictado.
-Noción de cantidad: de forma oral y escrita. Valorar distintas cantidades dadas numéricamente (¿Qué es mayor 16 o 12, etc.?).
-Seriaciones, empezando por contar de forma correlativa, en sentido ascendente y descendente (de 1 a 30, y al revés; de 2 en 2, de 3 en 3, etc.)
-Cálculo mental.
-Operaciones escritas. Dándoselas escritas y dictadas.

Si tras la evaluación se detecta dificultad específica para el cálculo, acompañada de distorsiones viso-espaciales, debería complementarse dicha evaluación con un estudio neurológico.

8- La Intervención psicopedagógica

Debe efectuarse respetando las características propias de cada caso y poniendo más énfasis en aquellas dificultades que se manifiestan de forma más severa.

El tratamiento debe efectuarse en las siguientes áreas:

a) Psicomotriz:Hay que utilizar ejercicios perceptivo-motores que comprendan:
-Actividades para el conocimiento del esquema corporal, presentando especial atención a la simetría , las coordenadas espaciales arriba-abajo, delante-detrás, derecha-izquierda en relación con el propio cuerpo, y el conocimiento de los dedos.
-Actividades que aumenten la coordinación viso-motriz, y proporcionen un sentido del ritmo y del equilibrio.
-Ejercicios de orientación espacial, ya fuera del esquema propioceptivo, y de organización temporal en conexión con el ritmo.

b) Cognitiva:Ejercicios de simbolización, que suponen ir trasladando los aprendizajes desde un plano concreto hasta uno abstracto, donde se mueve el cálculo:
-Sustitución paulatina de la manipulación directa por representaciones gráficas, y éstas por símbolos determinados (números, signos, etc.).
-Aumento del vocabulario, sobretodo del relacionado con la matemática hay que hacer hincapié en las manifestaciones escritas, en el aprendizaje y utilización de signos matemáticos, en la disposición escrita de las operaciones, etc.
-Hay también que trabajar la atención (en especial la atención sostenida) y la memoria (memoria de trabajo, memoria inmediata, etc.) como funciones básicas.

c) Pedagógica:Se efectuarán ejercicios específicos de cálculo, centrándonos en las siguientes adquisiciones:
Noción de Cantidad, que engloba asociación, número-objeto, conservación de la materia, con cantidades continuas y discontinuas, y reversibilidad, como base para la realización de operaciones.
Cálculo concreto, escrito, mental: primero, contar, unir, separar, clasificar, etc., con objetos, luego con dibujos, escritura de números, sistemas de numeración, realización de operaciones con apoyos materiales. Iniciación al cálculo mental con cantidades pequeñas.

¿QUE ES LA DISCALCULIA? CARACTERÍSTICAS Y SÍNTOMAS




La discalculia o dificultades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM) es una dificultad de aprendizaje específica en matemáticas es el equivalente a la dislexia solo que en lugar de tratarse de los problemas que enfrenta un niño para expresarse correctamente en el lenguaje, se trata en esta ocasión de dificultad para comprender y realizar cálculos matemáticos , afecta a un porcentaje de la población infantil (entre el 3% y el 6%), y desafortunadamente esta anomalía casi nunca se diagnostica y trata adecuadamente. Como la dislexia, la discalculia puede ser causada por un déficit de percepción visual o problemas en cuanto a la orientación El término discalculia se refiere específicamente a la incapacidad de realizar operaciones de matemáticas o aritméticas. Es una discapacidad relativamente poco conocida. De hecho, se considera una variación de la dislexia. Quien padece discalculia por lo general tiene un cociente intelectual normal o superior, pero manifiesta problemas con las matemáticas, señas y direcciones, etc.


CARACTERÍSTICAS
  • La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades en: 
  • Perceptivo-visuales 
  • Dificultades amnésicas 
  • Orientación espacial 
  • Esquema corporal 
  • Figura y longitud 
  • Distancia y tamaño 


SÍNTOMAS

  • Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos: +, -, / y ×, reversión o transposición de números, etc. 
  • Dificultades con tablas de itinerarios, calculo mental, señas y direcciones, etc. 
  • Buena capacidad en materias como ciencias y geometría hasta que se requiere un nivel más alto que exige usar las matemáticas. 
  • Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y la dirección. 
  • Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos. 
  • Incapacidad para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas, secuencias matemáticas (orden de operaciones). 
  • Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.

¿COMO AYUDAR A MI HIJO DISLÉXICO?



Cuándo sospechamos que nuestro hijo/a puede ser disléxico podemos hacer una serie de actividades que mejorarán su nivel lectoescritor. Tanto si al final se confirma el diagnóstico como si se descarta, en cualquier caso serán muy beneficiosas para facilitar el aprendizaje de la lectoescritura.

Lo importante es realizar este tipo de entrenamiento antes de los 8 ó 9 años, preferiblemente durante el último curso de la etapa pre-escolar y el primer curso de la Educación Primaria, sin tener en cuenta que desde el colegio aún no exista alarma.
En cualquier caso, no podemos esperar a que se confirme el diagnóstico porque habremos perdido la mejor época para intervenir y preparar al niño/a para el aprendizaje de la lectura, y tendremos un problema serio si empieza 3º de primaria y aún no hemos intervenido la dislexia, ya que el aumento de exigencias escolares hará visible el problema.


Ejercicios que podemos realizar si sospechamos que nuestro hijo/a es disléxico.


De manera resumida explicamos algunos de los ejercicios que podemos hacer con nuestro hijo/a para prepararles hacia el aprendizaje de la lectoescritura, los cuales están principalmente indicados para niños/as con familiares disléxicos o para aquellos que muestren dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura, aunque este tipo de ejercicios son muy beneficiosos para cualquier niño/a dentro de las edades mencionadas.
Ejercicios de Conciencia Fonológica


Pretenden mejorar la habilidad de representar y operar mentalmente con los sonidos del lenguaje, influyendo directamente en los procesos de decodificación lectora, así como ejercitan la memoria de trabajo u operativa, directamente relacionada con el aprendizaje lectoescritor.


A la hora de llevar a cabo las siguientes actividades debemos tener en cuenta unas instrucciones básicas para trabajar la Conciencia Fonológica.


Ejercicios de Conciencia silábica 
  • Segmentación silábica: Pedirle que nos diga cuántas sílabas tiene una palabra. Ejemplo: ¿Cuántas sílabas tiene la palabra espirales? “Es-pi-ra-les” = 4 
  • Omisión de sílabas: Pedirle que omita una determinada sílaba. Ejemplo: ¿Qué quedaría si a la palabra “espirales” le quitamos la 2º sílaba. “Esrales” 
  • Sustitución de sílabas: Pedirle que sustituya una determinada sílaba de la palabra por otra que le demos. Ejemplo: Sustituye la 2º sílaba de la palabra “Espirales” por la sílaba “bu”. “Esburales”. 
  • Encontrar sílabas ocultas oralmente. Ejemplo: Le pedimos que nos indique la sílaba oculta o trocito que falta en la palabra “Fri-rifico” y tendría que responder “go”. 
  • Identificar que sílaba se repite en dos palabras distintas. Ejemplo: ¿Qué trocito suena igual en explanada y plano? “pla”. 
  • Juegos tipo veo-veo o cadena de palabras a través de sílabas. Ejemplo Veo-veo una cosita que comienza por el trocito “pla” o cadenas de palabras tipo “escayola, lazo, zorro, ropa, paloma…” 
  • Ejercicios de ordenar sílabas para formar palabras: Ordena las sílabas para formar una palabra, “lla – tor – ti” / “tortilla”. 
  • Ejercicios de completar palabras con sílabas. Ejemplo: Cara__lo, tendría que escribir “me”. 




Ejercicios de Conciencia fonémica 
  • Segmentación de fonemas: Pedirle que nos diga cuántos sonidos tiene una palabra. Ejemplo: ¿Cuántos sonidos tiene la palabra espirales? “E-s-p-i-r-a-l-e-s” = 9. 
  • Omisión de fonemas: Pedirle que omita un determinado sonido. Ejemplo: ¿Qué quedaría si a la palabra “espirales” le quitamos el 2º sonido, o el sonido /s/. “Epirales”. 
  • Sustitución de fonemas: Pedirle que sustituya un determinado sonido de una palabra por otro que le demos. Ejemplo: Sustituye el 2º sonido de la palabra “Espirales” por el sonido /r/. “Erpirales”. 
  • Encontrar los sonidos ocultos. Ejemplo: Le pedimos que nos indique el fonema oculto o sonido que falta en la palabra “Es-irales” y tendría que responder /p/. 
  • Identificar que sonido se repite en dos sílabas o palabras distintas. Ejemplo: ¿Qué sonido o fonema suena igual en far y flo? /f/, ¿ Y en castaña y codo? /k/. 
  • Ejercicios de discriminación auditiva de sonidos. Ejemplo: Le damos varias imágenes, objetos o dibujos y le pedimos que rodee los que llevan el sonido /l/. 
  • Juegos tipo veo-veo a través de sonidos. Ejemplo Veo-veo una cosita que empieza por el sonido /p/. 
  • Ejercicios de ordenar grafemas para formar palabras: Ordena las siguientes letras para formar una palabra, “ l p á i z “ / “lápiz”. 
  • Ejercicios de completar palabras con grafemas. Ejemplo: Cara_elo, tendría que escribir “m”. 
  • Dictados de sonidos: Ejemplo; le hacemos un dictado de sonidos en el que tenga que adivinar que palabra estamos nombrando, también le podemos decir a el niño/a que nos diga los sonidos que componen una determinada palabra. Ejemplo: ¿Qué palabra estoy nombrado? /p/ /e/ /l/ /o/ /t/ /a/. No se dice el nombre de las letras sino el sonido de cada grafema. 




Ejercicios de Conciencia Léxica 
  • Contar mentalmente las palabras de una frase: ¿Cuántas palabras distintas hay en la oración: “Mis amigos vienen hoy a casa por la tarde”? 9 palabras. 
  • Omitir una determinada palabra de una frase: Qué quedaría si quitamos la 3º palabra de la oración: “Mis amigos vienen hoy a casa por la tarde” / “Mis amigos hoy a casa por la tarde”. 
  • Sustituir una determinada palabra en una frase: Qué quedaría si sustituimos la 3º palabra de la oración por la palabra “sol”; “Mis amigos sol hoy a casa por la tarde”. 
  • Separar frases escritas en palabras. Ejemplo: Separa con rayitas las palabras de esta oración: “Misamigosvienenhoyacasaporlatarde”. 
  • Escribir oraciones con un determinado número de palabras dando alguna instrucción previa. Ejemplo escribe una frase de 8 palabras con el binomio “ volar- noche”; Por la noche vi volar un pájaro azul”. 



Ejercicios compensatorios de deletreo, sopas de letras y rimas 
Ejercicios de deletreo de palabras: Igual que los dictados de sonidos podemos hacer juegos de deletreo en los que trabajemos el nombre de las letras, aunque para los disléxicos es más importante trabajar el sonido de los grafemas que el nombre de las letras. 
Actividades con rimas: encontrar dos palabras que rimen mediante imágenes, hacer grupos o dúos de palabras que rimen, terminar rimas propuestas con la palabra final, etc… 


Los juegos de letras tipo Scrabble, así como los crucigramas y sopas de letras también ayudan a mejorar la Conciencia Fonológica de manera indirecta.


Ejercicios de orientación y discriminación visual de símbolos y grafemas. (Complementarios) 
  • Discriminación visual de sílabas o grafemas: Ejemplo le escribimos varias sílabas o letras, (acordes a lo que estemos trabajando en el momento o en las que se observe mayor dificultad) y le pedimos que encuentre y rodee las que vayamos nombrando. 
  • Encontrar el grafema, sílaba o palabra igual al modelo entre otros visualmente parecidos, con diferente orientación o estructura silábica.

ENSEÑAR A LEER Y ESCRIBIR A UN NIÑO CON DISLEXIA



Procedimiento a seguir para enseñar, trabajar y afianzar cada grafema/fonema.

En ocasiones los niños/as disléxicos tienen severos problemas para establecer la conversión grafema/fonema, por lo que necesitan un refuerzo específico para aprender a leer. En este caso se muestra un ejemplo de cómo habría que trabajar dichos grafemas para que el disléxico los asimile adecuadamente.
Partimos de que el presente procedimiento, para enseñar a leer, se engloba dentro del método sintético.




A modo de ejemplo se muestran los ejercicios que realizaríamos para el aprendizaje-afianzamiento de la letra D.
Cada día se realizarían una serie de tareas, las cuales se modificarán en función del dominio del niño/a sobre estas, entre las que encontramos las siguientes:


1º Discriminación auditiva de dicho fonema en palabras dadas oralmente o mediante imágenes.

Ejemplo: Le mostramos varias tarjetas pidiéndole que seleccione las que lleven tal sonido y después le pedimos que nos diga, en cada caso, la sílaba en la que se encuentra el fonema D, es decir, si ha seleccionado una imagen con un “PERIÓDICO”, nos debería decir “DI”.

Ejemplo: Le vamos diciendo palabras oralmente y él/ella debe decir si llevan o no dicho sonido y, al igual que en el ejercicio anterior, ofrecernos la sílaba en la que se encuentra.


2º Trabajamos la conciencia fonológica con dicho fonema, es decir, hacemos juegos mentales con palabras reales o inventadas, (pseudopalabras), en las que aparezca el sonido a trabajar.


Ejemplo: Le decimos la palabra “DIRECTOR” y posteriormente le preguntamos: 
- ¿Cuántas sílabas tiene?
- ¿Cuántas letras tiene?
- ¿Qué posición ocupa la letra d?
- ¿Qué resultaría si omitimos el sonido /d/?
- ¿Qué quedaría si sustituimos el sonido /d/ por /t/?
- ¿Qué palabra quedaría si omitimos la sílaba en la que se encuentra el sonido /d/?
- Etc. (Al principio podemos darle un apoyo visual, por ejemplo trocitos de papel, palitos o tarjetitas.)

Ejemplo: También se pueden realizar juegos como el veo-veo, las palabras encadenadas, juegos con tarjetas de letras, etc.


3º Identificación visual del grafema a trabajar.


Los resultados y el tiempo necesario para realizar esta tarea presentarán gran disparidad entre unos grafemas y otros, ya que los niños disléxicos suelen tener problemas en adquirir algunos grafemas/fonemas concretos, normalmente visualmente parecidos y con características auditivas similares. Por tanto, se trabajará con mayor relevancia la discriminación visual en los casos que se estime necesario.


Ejemplo: El juego del detective: consiste en identificar y atrapar todas las sílabas o letras que nosotros le propongamos. Por ejemplo se le escriben diversas sílabas entre las que predominan el grafema que se está trabajando y él/ella debe rodear todas las que contengan dicha letra. O se le pide directamente que busque “di” , después “ed”, después “dedo”.


Ejemplo: También podemos plantearle que detecte las sílabas que nosotros leemos mal, es decir, le vamos leyendo nosotros varias sílabas, habiéndole advertido de que vamos a fallar en un número determinado de ellas, y él/ella deberá detectar en cuales fallamos, por lo que es necesario que esté muy atento.


4º Una vez realizado el trabajo de discriminación y conciencia fonológica del sonido pasaremos a la lectura, en primer lugar, de sílabas directas y, posteriormente, de inversas y demás construcciones silábicas.


Ejemplo: Podemos escribir nosotros mismos varias sílabas con el grafema a trabajar y que el niño/a las vaya leyendo una a una conforme las vamos escribiendo.
Para realizar esta actividad hay que tener en cuenta:


- Primero se aprenden las sílabas directas; da, de, di, do, du, después pasamos a las inversas: ad, ed, id, od, ud y, sólo cuando las dos anteriores están afianzadas, utilizamos estructuras más complejas como sad, ded, dedo, dra, dor, drul…
- Primero se harán listas y lecturas de cada estructura por separado y después se mezclan tanto las diferentes estructuras aprendidas como las distintas grafías que ya hemos trabajado.
- Podemos utilizar listas como las que aparecen en los ejercicios tipo, en las que progresivamente se irán incluyendo las letras que vayamos trabajando.
- Una vez trabajadas todas las estructuras silábicas y todos los grafemas/fonemas, podemos utilizar frases cortas con las estructuras silábicas y grafemas que hemos trabajado.


5º Escritura de sílabas y palabras. Por último pasaremos a la escritura de palabras con los grafemas que estamos trabajando.


Ejemplo: Dar varias imágenes, tarjetas u objetos y que el niño/a escriba su nombre.


Ejemplo: Realizar un dictado de sílabas o palabras, empezando por las distintas letras que hemos aprendido de manera aislada, es decir, el sonido de cada grafema, después le dictamos diversas sílabas con tales fonemas y posteriormente palabras formadas por la combinación de las sílabas trabajadas.


Ejemplo: También podemos jugar a adivinar en que ha pensado el otro. Para ello, le pediremos que escriba el nombre de un objeto visible en el contexto sin que lo veamos y viceversa, después debemos adivinar que creemos que ha anotado el otro y al final enseñar lo que habíamos escrito.(Sirve cualquier juego que le haga escribir a la vez que se divierte).


Este procedimiento nos servirá para que el niño/a disléxico asimile adecuadamente cada grafema/fonema de manera aislada, con lo que estableceremos una adecuada base lectoescritora.


Comenzaremos realizando los ejercicios con una determinada grafía y progresivamente se irán mezclando las diferentes letras aprendidas en tales actividades.


Este tipo de ejercicios se realizarán únicamente mientras el niño/a cometa fallos, ya que una vez superada cada parte se hará más hincapié en las siguientes fases del proceso.


Ejercicios tipo para el trabajo de la letra “d”.


1º Discriminación auditiva
Rodea los dibujos que tengan el sonido /d/ en su nombre.


Colorea los objetos que lleven el siguiente sonido o trocito en su nombre.


Escribe el trocito con el sonido /d/ que tienen cada una de estas imágenes en su nombre: da, de, di, do, du.


Otros ejercicios podrían ser:


- Separa o clasifica las siguientes imágenes en dos grupos, los que tienen el sonido /d/ en su nombre y los que no lo tienen.
- Di si las siguientes palabras, escuchadas oralmente, tienen o no el sonido /d/.


2º Conciencia fonológica
Haz una cruz por cada letra o sonido que tengan los nombres de los siguientes dibujos y tacha de rojo la cruz que corresponda al sonido /d/. Después separa las cruces en círculos según las sílabas a las que correspondan, es decir, separando las sílabas de cada palabra. Por ejemplo:


También se pueden llevar a cabo cualquiera de los ejercicios de Conciencia Fonológica propuestos en este apartado: ¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?


3º Identificación visual


Con cuadros como los siguientes, empezando por grafemas, después sílabas y, por último, palabras, le podemos pedir que encuentre la grafía similar al modelo dado.


Ejemplo: Encuentra y rodea la letra “d”.


Ejemplo: Encuentra y rodea las sílabas, (directas), o trocitos que contengan letra “d”.


Ejemplo: Encuentra y rodea todas las palabras iguales al modelo: “dedo”




4º Lectura


Comenzaremos por la lectura de sílabas, hasta llegar a las palabras y, por último, al texto. Utilizaremos la siguiente progresión de estructuras silábicas y se podrán combinar tanto minúsculas como mayúsculas:


Sílabas




Palabras y Pseudopalabras




Oraciones




5º Escritura
Escribe el nombre de los siguientes objetos:


Otros ejercicios de escritura, tanto libre como dirigida, que podemos realizar son:


- Escribe cinco palabras que comiencen por la letra d.
- Dictado de sonidos, sílabas, palabras u oraciones.
- Escribe cinco palabras que tengan la sílaba “dro”.
- Escribe cinco nombres de personas que lleven el sonido /d/.
- Ejercicios de copia y de escritura libre mediante binomios.
- Etc.


Ejemplo: Lee y copia las siguientes oraciones.


Ejemplo: Escribe una oración con cada binomio.


Este procedimiento sirve para el aprendizaje y/o asimilación de ciertos fonemas que el niño/a disléxico no asimila mediante la instrucción ordinaria. Los ejercicios propuestos son meros ejemplos, ya que se pueden variar conforme a las necesidades planteadas por el sujeto y la creatividad del adulto.


Una vez realizados todos los ejercicios o pasos del procedimiento, se pasaría a otro fonema distinto y entre los trabajados se irían combinando en las diversas actividades.